Eso es lo que dice mi madre que parece mi habitación cuando está un poco desordenada. Por fortuna y por cuestiones geográficas, mi querida progenitora no puede ver el estado de mis aposentos, y menos mal, porque si no yo creo que le daba algo a la pobre.
Aunque aún no he acabado los exámenes (el lunes tengo el último), ya he empezado “recoger” un poco mis trastos, a tirar papeles, a ver lo que me llevo y lo que dejo/tiro, etc. Ya lo dije una vez, pero no me cansaré nunca de repetirlo: es injusto que solo te dejen facturar 20 kilitos de equipaje en el avión. ¿Dónde voy a meter todas mis cosas? 
Hoy he salido un momento a la calle y he visto que en mi barrio habían puesto un mercadillo de segunda mano. He estado a un plis de unirme a los presentes y así vender mi tendedero, mi flexo, mi jarrita calienta aguas o mi colchoncito para las visitas. Al menos para sacarme unas pelillas y poder sufragar el pago del sobrepeso en el aeropuerto. Pero al instante he recordado que tengo que estudiar y he abandonado mi proyecto mercantil. Ha sido la decisión adecuada, pero ahora siempre me quedará la duda de si hubiera llegado a vender algo. Lo dudo, porque el cursillo de vendedora de El Corte Inglés no creo que sea válido en los mercadillos, pero quién sabe…
En fin, que si no tengo tiempo de bajarme a poner en práctica mis dotes de tendera, tampoco lo tengo para pasarme todo el día haciendo el tonto con el ordenador. Así que con su permiso, señore/as, me retiro de nuevo a estudiar
Qué afan tienen las madres de mandar recoger el cuarto, la mÃa también lo llama zafarrancho. De lo de los 20 kilos sólo puedo decir que son unos rancios.
He visto tu contador maléfico
Disfruta mucho estos dÃas, cuida el tulipán, y mucha suerte con el examen.
Mi madre llama zafarrancho a cuando hacemos limpieza general… y ahora estamos de pintores, o sea que tengo Troya en mi casa.
Lo de los 20 kilos… yo cuando volvà de Hamburg tenÃa ya las dos maletas hasta arriba y mi cama seguÃa llena de ropa por meter. Al final todo cupo, y me quisieron hacer pagar 40 eurazos de sobrepeso, pero parece ser que tengo un ángel de la guarda en Airberlin porque la caja estaba estropeada y NO ME COBRARON NADA!!!!
Disfruta Marta, y guárdalo todo no en la maleta, sino en tu cabeza, para que nunca se te olvide ni Amberes, ni tu Erasmus, ni tu cuarto desordenado.
Siempre martirizando a tu pobre madre, deberia darte vergüenza.